jueves, 27 de diciembre de 2012

Aquel 21 arrecho, mano.

No era de esperarse.

Como siempre, los hijos de la grandísima nos han engañado una vez más. Que si el 21 todo se acaba, que si los mayas esto, que si los muchos estudios científicos lo otro. Total que nos hicieron pasar un mal rato que bien pudimos haber aprovechado para hacer comenzar un buen proyecto a largo plazo. Como la visita a un familiar, o la remodelación de la casa, o no sé que cabecita de guevo...

Perdí un día mirando al puto cielo desde mi cueva. Ni la porqueriza cloacal tapando la entrada de mi morada me llamó la atención ese día. Lo más ridículo es que...¡coño! ¿Porqué la televisión, si sabe que el 21 todo se irá a la mierda, transmiten cuñas anunciando cosas como "un maratón de películas" o "todo un especial de películas o comiquitas durante el 24 y el 25"? ¿Ven que los hijos de puta joden a la audiencia? ¡TODO PARA SATISFACER SUS AGALLAS DE RATING! Real, real y más real. No importa qué pedazo de mierda vendas. Lo importante es que hay que vender...

Pero vamos a estar claro. Hay gente que se cagó. La vaina parecía en serio: primero, la película del mismo nombre que sacaron en el 2009. Luego, el descubrimiento de un fulano "Bossón de Higgs"; luego, la tragedia de Sandy. Despué el descubrimiento de las manchas solares y su posible afectación. Y no olvidemos el show mediático que ha estado montando NatGeo con eso de "Los Elegidos".

Puro teatro.

Nada pasó, nada ocurrió. Lo que me hace recordar muchos otros incidentes del pasado que nos hicieron creer sería el fín de los tiempos: Hercóbulus, el problemas de las computadoras en el primer segundo del milenio, que si vienen los patriarcas de la Biblia desde el cielo para gobernar y uno hasta le hizo una casa para que vivieran en la Tierra, que si en 1944 se acabaría el mundo (¡BUENO, SI HUBIESEN GANADO LOS NAZIS, ERA MUY PROBABLE!) y otras cosas que lo único que hicieron es que la gente comprara comida, medicinas y otras cosas en exceso, producto de la histeria colectiva y la causa de los abultados bolsillos de muchos aprovechados...

Bueno, esperamos que en los próximos años que vienen no haya otro loco que diga que la "Santa Paloma de San Petronilo de los Cojones" venga a clavarse en la Tierra y todos tengamos que rendirle honores. ¡Ya sería el colmo!

viernes, 30 de noviembre de 2012

Cuando me rinda (compartido con los otros blogs)

No es fácil decirlo...

Tras mucho pensarlo, he decidido que la mejor manera de decirlo es elegante y con estilo.

No sé con qué forma hablar de mis últimos días, si es que los tendré. Lo cierto es que, viendo cómo pasa el tiempo, me veo cada vez más viejo, más dañado... ¡más próximo a la muerte!

No es algo para alarmar al lector. Ni mucho menos los que a lo largo de tantos meses (si es que alguno ha leído de verdad estos posts que llegué a escribir) me han seguido con su fiel lectura y no con el modernísimo "Like" ni con la misma opción que tiene Twitter de seguir a algo o a alguien...

El tiempo me ha dado lecciones. Muchas, muchas lecciones; que yo bien diría me servirían para dar una magistral clase a todo un cangrejal de novatos. Esos novatos que apenas sabrán (o podrán) cómo blandir una pinza en señal de defensa. O tal vez sabrán lo que significa un canal maestro o túnel principal.

Estos muchachos. Tan jóvenes, tan inocentes.

En fin. Lo que quería decirles (porque no sé si antes que termine este año se cumplirá esa profecía que tanto replican) es que, antes que este viejo cangrejo termine sus días, ha querido dar como una anticipada despedida de esta manera:

Posiblemente próximo al ocaso, pídole al que me haya admirado que no me llore tras haberme ído. Ni al que jamás me ha admirado, que ni se moleste en fingir lágrimas de cocodrilo. Que mis prostreros tributos sean en pro de respetar mi último verso, que las pocas pero modestas verdades que dije no se las lleve el viento.

Cuando me rinda quiero tributo modesto, que se me recuerde como de mi propia vida maestro. Que mi pluma, fiel compañera de mi largo trayecto, mute en poesía carnavalesca, en lindo cántico, en homenaje a mis restos.

Cuendo me rinda, fiel lector, no olvides jamás que por tí escribía y que mis noches en vela dedicábalas en humildes líneas, doradas por el calor de mis sentimientos, marchitadas por el olvido infiel de mis falsos admiradores y empolvadas por las arenas del tiempo.

Pero poesías al fin, que de no ser por tus tan esperadas dudas y consejos, hubiesen tal vez alcanzado el gran valor que merecían y que nunca tuvieron...

En menos y más concientes palabras..¡CUANDO ME RINDA Y ASCIENDA AL TAN ANHELADO PARAÍSO DE ENTRE LOS CIELOS, QUIERO POR FIN DECIR QUE TODO LO QUE HICE FUE UN GRAN PLACER HABERLO HECHO!

Gracias.

viernes, 12 de octubre de 2012

¿Porqué soy cangrejo?

Me he hecho la mismísima puta pregunta desde creo que era un huevo enterrado en el mierdero original. Me la hacía cuando, siendo adolescente, veía cómo otras especies de cangrejo, más feos que yo y hasta con enormes pedazos de mierda incrustados entre las paraparas de ojos, procreaban con las hembras más bonitas del mierdero antes mencionado...

Y este pobre servidor, solo entre los túneles.

He pasado aproximadamente 24 de los 34 años que llevo agüantando una maldita arrechera por este mamaguebo asunto. Que los "amigos" (porque si de veras lo fueran, me ayudarían a conseguir una chica de mi especie hace ya rato) que me encuentro siempre me pregunten o comenten lo mismo: que si porque no me he ído a procrear, que si ya estás viejo, que si yo soy marico que no consigo mujeres...

Pero eso no es lo que me molesta. No; lo que de veras me molesta es la mismísima pregunta que siempre me he hecho...

¿Porqué coño soy un cangrejo?

¿Porqué debo joderme el caparazón día a día para que un sólo individuo (YO) siga viviendo solo en la misma sucia y puta cueva? ¿Porqué se me hace difícil mostrar lo que de veras soy ante los demás a causa de mi fealdad? ¿Porqué, cuando intento acariciar una flor cada mañana, termino sin querer cortándola?

En fin...¿Porqué no termino de morir, y pongo paz a mi sufrimiento?

Me he hecho estas preguntas cada mañana, al mirar mi horrible rostro (¡Coño, sí que soy feo!) y al querer correr sin a causa de mi pesada coraza poderlo hacer. Al sentir la infeliz escoba de la vieja mamagoebo dueña de la casa (no se la mama al marido porque ni con Viagra se para) empujarme hasta mi cueva. Al ver cómo soy despreciado, humillado, vapuleado, ultrajado e ignorado por una sociedad que puede ser hasta peor que yo.

Una sociedad más cochina, más fastidiosa, más desagradable y más "inútil" de lo que yo puedo ser...

domingo, 23 de septiembre de 2012

Tooncast, locas y algo de pastrami (II)

Bueno, señores. Lo prometido es deuda. Como dicen...

He vuelto a las andadas. Y para comenzar, proseguiré con el tema que dejamos la semana pasada.

A ver en qué me quedé...hmmmm... ¡AH, SÍ! Hablaba de los maricotas de Tooncast.

Bueno, es que es verdad. Yo pienso que el hecho de que los contenidos adultos aparezcan en comiquitas destinadas para adultos es algo que a lo sumo a veces contradice nuestras morales. ¿Porqué digo esto? Porque hoy en día, se discute mucho acerca de la muy asquerosa programación de Cartoon Network. Que sus comiquitas son puercas y sobre todo, porque ahora hay más homosexuales que nunca en su programación. Ahora, por ejemplo, en un bodrio que llaman "Regular Show" (tuve la mala suerte de ver uno de sus puercos capítulos) todos los personajes (ya ni siquiera uno o dos; no ¡TODOS!) hablan afeminado. Estrujándonos su enfermedad (porque así lo veo yo, como una enfermedad que debe de tener cura; sólo que aún no se consigue o no quieren buscarla por algún interés). Pero, viéndolo de un punto de vista y usando a Tooncast como referencia, pienso que no es la primera vez que nos exponemos a esto. Por lo menos, desde unos 50 o 60 años atrás, nos hemos expuesto a que mensajes contra lo establecido lleguen a nuestras mentes. Y no hablo sólo de homosexualidad. Para muestra unos botones:

*VIOLENCIA: Si hablamos de violencia, justo es hacer mención a todas aquellas comiquitas que nos mostraban excesivo uso de la fuerza (Popeye, Las Chicas Super Poderosas, Robot Boy, GI-JOE, Tunder Cats e inclusive las primeras comiquitas de Looney Tunes). Pero chico, por lo menos en los años 40 o 50 este tipo de programación sólo podía verse en cines. Hoy en día, muy en contra de las normas de entonces, hasta se graban en DVD's y se compran para el uso familiar; permitiéndose de esta manera que una criatura de apenas ocho años o menos lo vea. O sea, ¿Cómo pueden ustedes explicarse que un niño observe cómo se le pone a un personaje un arma de fuego en las sienes (o sea, cuando Elmer Gruñón le pone la escopeta en la cabeza al conejo), ¿O que se persiga a un personaje con un cuchillo con el fin de matarlo y devorarlo (El Coyote o El Correcaminos)? Y podría ír más lejos: que se muestre sangre, como en las batallas de las PPG's contra los villanos, o que nos enseñen que hay que golpear o destruir sin preguntar "porque somos los mejores" (caso El Fantasma del Espacio o Dino Boy, ambas comiquitas ya descatalogadas de la desparecida Hanna-Barbera).

*RACISMO Y DISCRIMINACIÓN CULTURAL: Esto es otra cosa que jamás voy a poder entender. A lo largo de la historia de los comics (creo que desde las tiras cómicas de la prensa escrita hasta los modernos comics animados en la web) se ha mostrado un duro racismo y discriminación hacia otras culturas. Por ejemplo, tenemos el caso de un personaje que pertenecía a la Liga de La Justicia (JLA), el llamado Halcón Negro, que abruptamente y sin explicación alguna, fue sacado tanto de las historietas como de las producciones animadas. Como tal vez queriendo aducir que "un negro no puede ser superhéroe". Algo similar pasó con el Guerrero Super Apache (¿Porqué a los gringos les da tanto asco saber de sus orígenes?) o que incluso se burlen de otras culturas: ponen por ejemplo al italiano como mafioso o vendedor de pizzas, al francés como afeminado o alguien "enemigo cultural de América", al alemán como un estúpido que no puede jamás hacer nada bien, al latino como traficante o analfabeta, al asiático (sobre todo los musulmanes) como asesinos terroristas coños de madre, a los esquimales como personas feas e invasoras, a los canadienses como débiles cultural e ideológicamente con respecto a los EE. UU y hasta a los mismos indígenas (los cherokees y los siouxs) como un estorbo tolerable ¡COMO UNA CARGA PARA LO QUE ELLOS LLAMAN "SOCIEDAD Y FORMA DE VIDA")

*SEXISMO: Otra cosa que me he fijado de las comiquitas (sobre todo las anteriores a los años 90's) es el sentido sexista que se le ha dado a la mujer. La mujer para ellos es débil, es indefensa y a lo sumo un estorbo para el hombre en todo caso. Las mujeres siempre tienen que ser buenas en la cocina y en el sexo. En lo último deben de ser mejores que en lo primero porque "es lo que más vende": mientras más dispuesta se halle ante el "sexo fuerte", mejor para los enfermos televidentes. Y siempre la muestran débil ("Los peligros de Penélope", Oliva en "Popeye", Vilma Picapiedra y Lucero Sónico en sus respectivas comiquitas, Betty Boop, etc...). O sea, el sexo débil, pues (como si embarazarse y llevar una o hasta tres criaturas en la barriga por nueve meses -mi especie trae miles y los incuba en menos tiempo- no fuera algo fuerte). Sino, para que sea una super heroína, debe de tener buen cuerpo como La Mujer Maravilla, Shera, Sailor Moon o Barbarella. O más modernamente Tomb Raider o La Femme Nikita. Si no, es un monstruo o un chiste.

*ASQUEROSIDAD: ¿Es realmente necesario que se muestre tanta pudrición en la televisión? Muchos ejemplos como Rugrats (cuando Philly come gusanos), Ren & Stimpy (que se meten cucharillas en las orejas y se comen la cera o muestran comida en descomposición) e inclusive Los Simpsons (comiendo cosas podridas o guardar ropa interior sucia en el congelador) me dan la razón. Entonces los niños hacen esas cosas en la escuela o en un acto social o en una reunión familiar o hasta en su misma casa porque, como ahora la televisión pasa más tiempo con ellos que sus padres que "trabajan" todo el tiempo, este aparato se ha convertido en sus padres sustitutos o a lo sumo su "maestro personal"...

¡No, hombre! ¡Olvídese de normas, de morales y valores caseros! Ahora los nuevos padres y maestros de esta generación son los anunciantes, los comediantes, guionistas o hasta los mismos dueños de la cadena de  TV. O a lo sumo, la internet, con su velocidad de acceso a la "información" y su plétora de anunciantes...

Y si la TV te pide, por medio de series que muestran actores fumando, que compres cigarrillos, aunque seas menor de edad, lo compras. O si te pide que comas basura, como te lo ordenan McDonald's, Subway y Burguer King, ¡PALANTE QUE NO VIENE CARRO! Para que después te pase lo que le pasó a éste...

¿Que es esto, chico? ¿Qué pasa con la TV en estos días y desde por lo menos en los últimos 30 o 40 años, que ya ni los valores lo enseñan?

Me lo he cuestionado mucho desde que mis tubitos de ojos que tengo han visto tanta mierda putrefacta por la infernal pantalla por desgraciada primera vez.

Total que total. Bueno; ya cayendo la tarde, los nietos de la señora terminan de meterse semejante cloaca visual en los ojos y se despiden de su abuela. Mañana tienen que estudiar porque comienzan las clases (a ver si apostamos para que esta generación sea una excepción y por lo menos medio arreglen la sociedad en los próximos 20 años, si tenemos suerte) y ya su padre vino a buscarlos. El ratoncito, ahijado mío, también se debe ír. Lo despido y lo acompaño hasta la entrada de mi cueva.

¡Y VAYA OH, SORPRESA! Tan pronto salgo a la cloaca, me doy cuenta que alguien dejó caer un pedazo de pastrami en la entrada (lo que explica el título de esta entrada y la anterior). Me deleito con su suave aroma, me lo llevo a la guarida para darme un banquete (será la cena) y retírome a mi cueva no sin antes contemplar el sol ocultarse y dejar caer el anochecer...

sábado, 15 de septiembre de 2012

Tooncast, locas y algo de pastrami (I)

¿Saben? Me encantan los fines de semana. Me encanta su alegría, su bochinche y sobre todo, las visitas. Lo digo porque el fin de semana pasado (justo después de escribir la última entrada), recibí una muy grata visita: el hijo más joven de Raticio.

Muchacho al fin, le encanta todo lo que es juvenil: jugar, curiosear entre la basura, perseguir cucarachas...en otras palabras, joder. Desde la mañana en que llegó hasta ya entrada la noche, esta joven pero adorable cría de roedor (sin duda, sacó lo mejor de su padre) cuyo nombre es Rubencito, me hizo pasar las muchas horas que pude haber pasado aburrido más pasables. No me gusta criar niños, mucho menos si no son de mi especie; pero en el caso de Rubencito, cuyo padre fue como un hermano para mí, he hecho una excepción.

El ratoncito en cuestión me ha estado preguntando tantas cosas como porqué los cangrejos necesitan tantas patas para caminar, como porqué somos tan feos, porqué el cielo es azul, porqué perros y gatos no se llevan bien, porque esto y porqué lo otro...

Y sobre todo, la pregunta que menos me gusta contestar, ¿Dónde está papá?

Menos mal que en la sala de estar de la gran casa, justo por donde pasa uno de mis túneles, hay un televisor. Y, como alivio a tantas preguntas que no puedo contestar, hay precisamente en el susodicho túnel un pequeño acceso que apunta al mágico aparato de ondas hertzianas. Precisamente estaban viendo las comiquitas los nietos de la señora y pensé que mi pequeño invitado podría ver también a través del hueco de la pared. Y para que no se sienta solo y además con el fin de cuidarlo, ví las caricaturas con él...

Voy a decirlo: las comiquitas de ahora ciertamente son una mierda: el peluche raro que se cree la gran vaina, el carajito que se convierte en bicho con sólo darle un coñazo a su reloj, el eterno "San Martín" en que se ha convertido la saga de Star Trek y otras porquerías que transmite semejante mierda que se autodenomina "sucesora de Hanna-Barbera". Pero si me pongo a analizar, pienso que el plástico televisivo de antes, que ahora tengo la oportunidad de volverlo a ver por otro canal, resultaba creo que hasta peor. Porque fíjense lo que mostraban antes:

*HOMOSEXUALES: Tanto en los comics de ayer como los de ahora, por lo menos uno de cada diez personajes son maricos. Lo digo así clarito y raspado. Puro gachos maricones. Popeye es para mí el marico más marico de los maricos: un marino que se la pasa con otro, más fornido y con barba, todo el tiempo. Supuestamente, en el mismo barco y, en tierra, en vez de cogerse a la cosa flaca ésa que llaman Oliva Olivo de una buena y maldita vez, ¡NO! mejor se mata a coñazo con el tal Bluto. Yo como que sospecho que estos dos tienen un romance por allí guardaíto...

Bueno...analizándolo, esto último como que tienen más sentido porque si lo analizamos, ¿Qué pueden esperar ustedes de un poco de hombres en un barco, donde no hay mujeres y lo que hay alrededor es pura agua? ¡De pana que los parchoides tienen que aflorar!

Y esto de la mariconería en televisión no es exclusivo de esta creación de los desaparecidos Estudios Fleischer. No; la vaina como que se copió a lo largo de los años. Así tenemos cómo luego apareció el dúo dinámico con el tal Batman y su fiel Robin casi pega'o atrás. O tal vez hasta por delante. Siempre con una patería este último, diciendo vainas como: "Santos huevos magullados, Batman; ya me duele el baticulo", "Santos terremotos anales, Batman; no le des tan fuerte", "Santos condones usados, Batman; ni loco voy a hacer trío con Batichica y contigo esta vez"... ¡MIERDA, MIERDA Y MÁS MIERDA!.

Luego, el tal Scooby Doo y el pato de Shaggy. Siempre con el perro atrás. Y ahora, en la nueva serie esta que le sacaron, ahora que el hippie está un poco más hombrecito y quiere hacer su vaina con la gordita Vilma, el perro pato ahora tiene celos. ¡ES QUE NO SALIMOS DE UNA CON ESTE PAR DE LOCAS!.

Y como la patería, a lo largo de los años que siguieron, vieron cómo era más aceptables que la películas y otras comiqutas de acción, empezaron a incorporar más personales con estas características:

* Lazlo tiene a un "amigo" medio marico él (Raj, de "Raja") que es rosado y habla todo amanerado. Además que es el que siempre anda pegadito al protagonista.
* En Metelotodo aparecía un carajito y su mono mascota que siempre se metían en el maletero del Max-5 ¿Haciendo qué? Vayan ustedes a saber...
* En los Edd's aparecía un personaje (Timmy, creo que así se llamaba) que hablaba medio marico también y se comportaba como tal. ¿Ese también eras tú, Antonucci?
* Mermal, el de Garfield, es tan marico como el protagonista. Otra cosa: A John Bonachon, chico: ¿Cuando te vas a casar de una buena vez? Ya la gente está sospechando... o por lo menos sal del clóset y líbranos de la duda...
* ¿Pablo Mármol es de veras infértil o es que es marico y está "perdida" de Pedro Picapiedra?
* A Ash, el de Pokemón, no se le ha visto novia desde la serie original. Yo pensé que íba a "echarle los perros" a Misty, pero "el hombre de aquello na" ¿Es pato o qué? Y hablando de pato, cuidado con Brock y esa vaina de estar limpiando y cocinando...¡CUIDADO Y NO TE CONFUNDAN!
* Hablando de anime, este género sin duda es en donde más homoparchoides aparecen. Hasta en Dragon Ball, sin contar con Los "Caballeros" del Zodíaco y la multi-patería congénita de Naruto. ¿Se han dado cuenta que el tal CJ que aparece en esta última comiquita, si le ponen unas gafas redondas, es idéntico al pato oficial de Los Simpsons?

Siguen muchas otros casos más de efectos negativos en las comiquitas que he visto en televisión en los 34 años que llevo como cangrejo. Seguiré hablando de este flagelo (aunque ahora salen con eso de que "los homosexuales son gente también, que si los derechos humanos  y todo eso") y también del racismo, la discriminación político-religiosa y otras cosas. Por los momentos voy a descansar un poco. Lo espero la próxima semana...

viernes, 7 de septiembre de 2012

Retro...

Septiembre...

Un mes para recordar cosas que tristemente vienen a mi cabeza. Aunque hay una pizca de cosas que más que nada lo que me dan es risa.

Risa para no llorar. Como escuche alguna vez en cierta canción...

Mientras contemplo esta plomiza y muy rara sequía (desde que comenzó el mes, no ha caído ni una pizca de agua; a pesar de los nubarrones), dedico mi estadía en la cueva norte de mis dominios (entiéndase, el patio trasero de la gran casona en donde vivo ahora) a rememorar muchas cosas que a lo largo de mis 34 años (tal y como lo comenté en la pasada edición).

Cosas que no he dicho antes en este blog y hoy, aprovechando que comienza este muy común pero caluroso fin de semana, me ha entrado la piquiña de decirlas.

Y es que me he puesto a recordar, muy vagamente, cuando era muchacho y me mareaban en la secundaria con ese poco de cosas (algoritmos, triángulo de no sé que miércoles, polinomios, quebrados, raíces cuadradas, ...) mientras con una mitad de gusano de muerto en la barriga y unas míseras gotas de cloaca de lluvia en el medio del corazón (el equivalente humano a un pedazo de pan y un guarapo frío en la barriga) aguantaba las horas de salir corriendo de esa tortura semi-medieval de escuchar esa cáfila de necedades...

¿Qué coño de su muy grandísima madre va a necesitar un pobre cangrejo comemierda como yo escuchar esto, por dios? El cangrejo de cloaca no necesita de números para sobrevivir en un mundo en donde "casi todo lo tiene". Come sin mucha ciencia, duerme sin mucha ciencia, conoce el amor sin mucha ciencia, procrea y tiene a sus pequeños y los cría sin mucha ciencia...

Y, al igual como nació, también se muere sin mucha ciencia.

Pero no. El sistema, ya sea humano o no, te impone que sepas mierda. Mierda, chico: mucha mierda. ¿Y todo para qué? Para agarrate, ya adormecido cual zombie por los mojones que te metieron en la jodida cabeza, y emplearte en un sistema a lo sumo inhumano y cruel: en donde te prometen una mejor vida y te asignan un cuchitril de oficina en donde apenas puedes moverte y te forman peo si te llaman por el celular. Ni siquiera las gónadas (el güevo, en el vulgar lenguaje humano. Niños, no lo digan) te puedes rascar, porque hay como tres o hasta cuatro cámaras que te vigilan. Y un pobre mamaguevo marico triste vigilándote...


Pero chico, es fin de semana y no voy a pasarlo descargando "mi arrechera y ganas de matar gente" con quién sabe cuántos inocentes lectores lean probablemente en un futuro estas líneas.

No...

Hoy, voy a aprovechar la noche en comentarles algo que ameritó algo de plática con un nuevo amigo que conocí recién comenzando este mes, un perro callejero cuyo nombre les diré al final de este post y que, por ser tan cachorro, ¡CHICO, ME CAYÓ MUY BIEN HABLAR CON ÉL!

Sucedió como todo comienzo de mes (este primero de septiembre que pasó), limpiando como siempre mi cueva de la basura que estos malditos pelagüevos humanos siempre dejan (ese día, cayó fin de semana. Lo que explica el poco de botellas de cerveza vacías tapando mi cueva), cuando un perro se detiene a conversar conmigo.

El perro me dijo en su lenguaje (ladrido juguetón) qué pasaba conmigo que estaba tan amargado. Le respondí que estaba ocupado limpiando mi cueva (resulta que blandí mi pinza, cual cangrejo que defiende su morada ante intrusos, cuando el perrito empezó a olisquear con su hocico cerca de mi morada).

......

-"Pero coño, carnal, déjese llevar. La vida es bonita para andar arrecho"

-"Coño, no es que ande arrecho, papa. La vaina es que esta sociedad de ahora no respeta. Mira el poco de mierda que dejaron frente a mi cueva, ve. Botellas de cerveza, bolsitas no sé de qué helado y colillas de cigarrillos. Dime, ¿es justo eso?"
-"Coño, te diré que es verdad. Pero, ¿es que siempre no ha sido así?"
-"¡No! ¡Antes no era así! Antes había respeto. Antes, a la gente mayor se consideraba gente, chico. Las casas de familia eran respetadas y los vecinos te ayudaban. No abusaban como ahora".

Y así estuvimos hablando bastante. Una de las cosas que les dije (y aquí si que debo hacer algo muy raro, como verán) fue un recuento de cómo la sociedad, por lo menos desde antes de la II Guerra Mundial, ha cambiado. Para muestra un botón (Y AQUÍ ES DONDE VIENE LO RARO):

ANTES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL:

No la viví, pero según lo escuché de alguien que lo vivió, la juventud era muy sumisa y obediente. La mucha desconfianza que había por la innovación, el poderío de la Iglesia y la muy, muy escasa comunicación entre continentes y otras culturas hicieron que los jóvenes fueran más cerrados y más obedientes. Era una juventud con principios obligados, con un uniforme ÚNICO en la escuela, con una educación rígida y el severo castigo a quien se opusiese. El temor a que las ideas innovadoras o conceptos ideológicos extraños provocasen otra guerra mundial por parte un trastornado muchacho alemán y de que una vida de gula y mucha confianza destruyeran el mundo financiero y económico otra vez fueron causas suficientes por seguir la clásica regla de un sistema basado en principios casi medievales.

LA POST-GUERRA. LA ERA JAMES DEAN Y LA "REBELDÍA SIN CAUSA":

Terminada la guerra y dada la muy gran baja de población joven a nivel mundial, se hizo necesario un nuevo comienzo. En algunos países se hizo necesario una procreación en masa casi enfermiza y la inmigración de europeos a América se hzo inminete. Acá en Venezuela, eso fue feo: alemanes, españoles, franceses, italianos y hasta los mismos judíos (víctimas potenciales de esa guerra) minaron esta tierra de Bolívar apartir de esa gran migración de entre finales de los cuarenta y comienzos de los cincuenta.

La juventud, fuertemente influenciada por la Edad de Oro del cine de Hollywood, se dejó llevar por un estilo de vida del supuesto "sueño americano". Ustedes saben; esa ideología que propugnaba Eisenhower: un carro en cada cochera y dos pollos en cada cazuela.

Lo que nunca llegó a por llo menos los oídos de los suramericanos es que Dwight se refería a la sociedad e ellos, los gringos. Y el resto del mundo, que simplemente se joda.

Pero no; la juventud suramericana, engañada repito por Hollywood, se creyó que era con ellos. Entonces no faltaron "patiquines" que empezaron a imitar la mentalidad de los jóvenes gringos. Un carro antes que una casa, una vida de dilapidaciones antes que ahorro y lo peor: UN ESPÍRITU LOCO DE REBELDÍA CONTRA LOS PADRES, QUE DE HECHO LES PAGABAN SU "MESADA" Y DORMÍAN EN SU CASA...

LOS SESENTA. ERA HIPPIE Y LA EXPLOSIÓN DE LA IDEOLOGÍA JUVENIL:

Tras el desenfreno de esa juventud tipo "James Dean", llegó una juventud de pelo largo, traje y atuendos con florecitas, un olor a marihuana y una ideología innovadora: un "no a la guerra" (la de Vietnam, por aquel entonces) que luego desembocó en un "festival del amor" y en un aparatoso Festival de Woodstock que terminó en desastre.

Pero a ellos no le pararon bola, no señor. Lo de ellos era su "paz y amor". Paz que olvidaron muy pronto, como ya verán.

Ahora no eran rebeldes. No señor, Ahora eran más que rebeldes: eran desafiantes del sistema y ahora tenían "alternativas ideológicas" en contra del esfuerzo que hicieron sus padres que arriesgaron su vida por librarnos de una posible segunda invasión europea de manos de los alemanes.

¿Donde chico estarán ahorita? ¿Sobre todo los de acá de Venezuela?

LOS SETENTA. EL DESENFRENO SEXUAL Y EL PODER DEL NEOLIBERALISMO:

Culminaba con Woodstock los sesenta, se desintegraban los Beatles y comenzaba una época en donde las grandes compañías, apunta de billete, empezaron a contratar ex-hippies en puestos de trabajo. Abajo melenas, mucha colonia para tapar lo que aún hiede a yerba y cero protesta.

Ahora la juventud hippie, que una década antes protestaban contra el sistema capitalista y armamentista, trabajaban esta vez con ambas cosas. Bueno, debían hacerlo: deben pagar los daños que causaron en Woodstock y además, ¿Como podrían pagar sus nuevas droga legales (codeína, metadona, morfina y tal vez marihuana pero en dosis muy racionadas) si no trabajaban para su otrora enemigo, el sistema que las fabrica?
Pero no todo es pérdida, no señor. También hay ganancia. El desenfreno sexual que trajo consigo la música disco y la poca preocupación de la población adulto-joven en solucionar los problemas ("en un futuro nos ocupamos. Hoy gocemos"), hizo que esta juventud fuera consumista de las noches y preocupantemente promíscuos irresponsables.

Yo, cangrejo que nació en esa época, soy víctima potencial de ello.

LOS OCHENTA. EL ARREPENTIMIENTO Y EL DESHIELO SOCIALISTA-COMUNISTA:

La era de la luz fluorescente y los zapatos plata banda tuvo el mismo castigo por sus actos que la generación anterior. Nuevamente, los poderosos les pasaron facturas y ahora, los que otrora lucían una larga cabellera y les sobraba real en los setentas, ahora eran novatos, calvos y muy preocupados padres en los ochenta. Sin dinero, tuvieron que cargar con una juventud que se enfrentaba aun mundo preocupado por dos cosas feas, muy feas: un posible conflicto nuclear mundial y, por otro lado, la aparición del SIDA como principal causa de muerte a futuro y crónica desconfianza y alejamiento de los homosexuales en aquel duro presente.

Pero la juventud, ni pendiente. La juventud "chévere" de los ochenta prácticamente pudo pasar por debajo de la mesa de las preocupaciones de sus padres. Pensaban que, por el mucho esfuerzo de sus padres, ellos heredarían un mundo mejor, ¡CRASO ERROR! El mundo, como verán luego empeoró en relación a aquellos años. Pero p'alante, como dicen: aún así, disfrutaron de una época de VHS's, de la televisión por cable y una educación de calidad (un lujo las tres cosas, para aquellos tiempos).

LOS NOVENTAS. LOS PIERCING Y LA PRIMERA ERA INTERNET:

Esta juventud, literalmente, fue más enfermiza que las dos anteriores.

Era la juventud del destape de la internet, la juventud que se empezó a colocar piercing como moda (sin olvidar los pantalones rasgados y el pelo pintado). Hubo otra juventud, la de los barrios, que a diferencia de la "sifri" que ya existía desde los sesenta, empezó a emerger como un protagonista más. Bien como amenaza social o bien como una forma de subsistencia. Empieza a aparecer la figura del malandro de Petare o de Cotiza, que no le importaba pegarte unos cuantos tiros por quitarte el rolex, la cadenita o los zapatos ¿Se acuerdan? Allí nos dimos cuenta que la juventud, sumado a una economía en Suramérica cada vez más gastada, la habíamos perdido para siempre de nuestro control...

EL NUEVO MILENIO. AL DIABLO LOS PRINCIPIOS, VIVA EL REGGAETON:

El nuevo milenio nos sorpendió con una ideolo´gia tal vez hasta peor que las tres décadas anteriores. En efecto, durante toda la década de los 2000's vimos cómo se incrementó el uso del sexo como mercancia (heredado de los 70's), el consumismo y la despreocupación por el bienestar social (los 80's) y la violencia y el pillaje como manera de subsistencia (los 90's). Sumado ahora a una nueva problemática; la aparición de nuevas enfermedades o la reaparición de otras que ya se habían erradicado; y por si fuera poco, el cinismo social de retomar viejas mañas como el neonazismo y el fascismo en Europa.

Esta juventud del 2000 fue la misma juventud que se hicieron padres en algo quellaman "sexo grupal" u orgía o bacanal, como lo quieran llamar; y se convirtieron en flamantes padres de un tripocho que quién sabe si, con esta sociedad moderna descontrolada, llegará a los 40 años.

¡Gracias reggaeton, por hacer lo que no pudieron hacer ni la lambada, ni el disco ni el rock n'roll: destruir lo que quedaba de moralidad en la juventud!

En fin; hable con este perro casi hasta la hora de dormir. Luego, me "ayudó" a sacar aunque sea dos botellas de la cloaca y, moviendo su colita, me dijo:

-"Bueno, nos vemos, Cangrejo. Cuídate mucho por allí".

Y yo, blandiendo mi pinza (de lado esta vez), le dije:

-"HASTA LUEGO, TIBER 2"

A LA MEMORIA DE MI PERRO TIBER 2
GRACIAS POR DANOS AUNQUE SEA CASI TRES MESES DE FELICIDAD
(23-06-2012 / 06-09-2012)

jueves, 30 de agosto de 2012

Confesiones varias

Me confieso...

Pero antes, permítanme decirles lo siguiente:

No sé si lo que voy a escribir afectará (bueno, de todas maneras, ya me acostumbré a notar la ausencia de comentarios, y eso ya ni me afecta) la que pensarán de ahora en adelante de este blog. Pero me arriesgo: así, como cuando en toda batalla debo sacrificar una macana o una pata o un ojo para luego recuperarlos, también debo sacrificar un poco de mi credibilidad para ver si así tengo a unque sea un poco de su atención:

Me confieso...

Mi nombre en especial es Macanudo. De apellidos, Comemierda de Los Bajos Fondos. No me los dieron ni el nombre ni los apellidos, ni me bautizaron con ellos; podría decirles que con éstos me "autobauticé". Decidí adoptar este nombre y sus acompañantes no sé si como apodo, o como nombre, o como "auto-parodia" de mí mismo. Lo que sé es que desde que me ví solo por primera vez (al salir de mi estanque o cangrejal original, junto con mucho de mis hermanos, adopté este nombre). Y de ahora en adelante, si desean finalmente escribirme, agradeceré se me dirigan con este nombre...

Me confieso...

Tengo cerca de 34 años. Nací un día de la temporada de apareamiento de mi especie (no sé la fecha exacta, pero creo que fue en Noviembre si debo creerle a este site que conseguí). Una época loca, según mi difunto padre. Cuando los cangrejos, gracias a la gran cantidad de ñoña que había en el barrio (Venezuela para 1978 estaba prácticamente "forrada de billetes", gracias a la renta petrolera, según mi padre) eran de una talla casi descomunal.

Me confieso...

No viví dos años en la casa anterior. Por error de cálculo (ya la edad me afecta) llegué fue en 1999, cuando el primer deslave de Vargas. Por eso conocí a tanta gente que mencioné la otra vez. Ahora que me acuerdo, como que sé de Yeminia mucho, mucho más de lo que recordaba saber. Lo mismo de Blanquin y de Gallardo.

Me confieso...

La de la fotografía (en esta misma página, más arribita. Digo "La" porque es hembra, a juzgar por sus dos macanas del mismo tamaño), no soy yo. Ni siquiera sé porqué rayos la puse allí. Debe ser que me confundí de foto. Pero por lo menos, se los digo, casi casi se parece a mi primita. San Juan de Dios la tenga en su gloria (no, no murió, tiene una cueva en hospital San Juan de Dios. Tengo aañññooosss que no la visito. Voy a ver si un día de éstos...)

Me confieso...

Al momento de escribir estas líneas, lo que tengo es un fuerte dolor de cabeza debido al estrés de la calle. No es que mi nuevo hogar sea "demasiado alegre". Pero a veces los vecinos (el perro, el gato, algunas molestas cucarachas, unos "hijos de su gran..." grillos que no me dejan dormir de noche y ahora que adoptaron un loro más parlanchin que algunos aunque bien intencionados presidentes) hacen que te vuelvas LOCO Y QUIERAS DESENFUNDAR TU MACANAS Y TEÑIRLAS DE SESOS, VÍSCERAS Y SANGRE...

Perdonen el exabrupto. Debo controlar mis emociones...

lunes, 27 de agosto de 2012

Más liberal y "pasao" que nunca: Saludos, una vez más...

Mis fieles lectores (¿A quién engaño, por dios?, ¡este blog está más solo que una ratonera de ferretería!). Debo excusarme una y mil veces más por la demora en escribirles. He estado no ocupado. No. ¡INDECISO POR LO QUE DEBO DE ESCRIBIR! Los días y noches pasan interminablemente aburridos por los alrededores de mi nueva colección de cuevas. Antes, en la vieja casa, por lo menos me animaba a correr cuando veía la gran ola de agua de m**da con cloro pasar rauda por una de las cuevas. Ahora, tengo suerte de mover alguna de mis diez patas (una de ellas con hongo. Créanme, tanto calor provoca ronchas en los cangrejos como parásitos cuando hay demasiada agua. Somos animales muy delicados, ¡ah vaina!) cuando veo pasar una culebra que más bien, por lo desnutrida de la pobre, pareciera chico que fuese una lombriz...

Como dije, el aburrimiento en esta inmensa casa es constante. Y a los nuevos vecinos (los dueños de la casa) ni les importa si salgo a joder por allí. Los muy viejos apenas se paran a medianoche a buscar algo en la nevera o a "hacer necesidades" en la poceta. Perdón, quise decir la "taza" (debo refinar mi lenguaje ahora que comienzo de nuevo, ¿se dieron cuenta que ahora tacho las palabras obscenas?). Por cierto que el perro que tienen, un pequinés algo "raro" y un gato blanco que deja mucho qué desear, ambos son mis nuevos compañeros de juerga.

Ustedes de seguro se acordarán que en Mayo pasado había advertido que no tenían perro, ¿Verdad?. Bueno, así parecía. Y todo estaba bien y sabros mientras descartaba la idea de que semejante bola de pelos no existía...¡PERO NOOOOOOO! Los muy "carismáticos" dueños de la casa tuvieron que adoptar un perro que le regalaron (su grandísima madre la puta perra de enfrente tuvo cachorritos quién sabe de qué sarnoso de esquina y uno de los malnacidos -porque salió marico el pobre- tuvo que venir a parar aquí) unos vecinos tan viejos y decrépitos como ellos...

Y el gato como que venía incluído en el paquete. Una "promoción". Porque hasta lo trajeron con una campanita de mamagoebo en el cuello y todo.

¡AY, TAN BONITO EL FLAMANTE MARICO! Aquí una foto de dicho ejemplar, degustando el olor de una de su plantas predilectas (creo que las hierbas raras que se fuma inciden en su comportameinto sexual):

El palomo a veces, creo que los fines de semana, lo veo por allí. Cuando aterriza de las matas hasta el patio central.

"¡BICHO!"-a veces me dice mientras mira al gato de reojo cuando entra en su sesión de hierba-"¡CANGREJAZO, MOSCA CON ESTOS TIPOS!"

Por cierto que en estos días tuve el privilegio de ser juez y árbitro en una "amarga" discusión entre el felino y el perro. Peleas de locas perdidas, así las veo yo. Nada comparado con las verdaderas peleas con mis antiguos compañeros de la casa anterior; ésas sí eran peleas: arañazos, mordidas, mentadas de madre, maldiciones, amenazas de muerte memorables como "más te vale que esta noche duermas afuera, gato mamagoebo, porque te voy a descoñetá si te vuelvo a ver" por parte del perro al gato cuando lo molestaba (casi siempre), y el gato riéndose el muy coño de su madre en un rincón, ¡CUANTO LOS ECHO DE MENOS!

En fin: el perro (Chicolino) y el gato (Pelusa, a pesar de que es "macho") en cuestión tenían este fin de semana que pasó (por cierto, mis sensibles palabras de condolencia a los familiares de las víctimas de esta lamentable tragedia que enlutece nuevamente al país. Amuay será una herida que como Tacoa y Tejerías jamás podrá cicatrizar) una singular pelea: no peleaban por un hueso, o por querer ser el "favorito de la ama" o el que tenga el privilegio de acurrucarse cual marico ante los pies del amo.

No; esta vez era algo más risible...¡PANA, ES QUE SI SE LOS CUENTO NO ME LO VAN A CREER! Yo sabía que estos sujetos eran "pargos" pero esto rebasó los límites de la mariconería un rato largo...

¿Se los digo?

¡ESTABAN PELEANDO POR SABER CUÁL DE LOS DOS TENÍA LA COLA MEJOR CUIDADA Y BONITA COMO PARA QUE SE LA SOBEN!

Sabía que se íban a cagar de la risa. Créanme, pasé todo el fin de semana agüantando la risa; aunque hubo un momento en que no me contuve, chamo, ¡en serio! (estos dos son tan patos que hasta les molesta ¡MUCHACHO, QUE SI NO! si se burlan de su "condición"). Yo, como humilde pero buen crustáceo que no tiene tiempo para mamarrachos (pero con el mero respeto y diplomacia, para no decir cobardía) ni estar opinando acerca de asuntos raros que me puedan perjudicar a futuro, les dije:

-"Miren, señores; lo lamento, quisiera ayudarles en su litigio y todo eso; pero ustedes sabrán ya que se acerca el período de lluvias y tengo que acondicionar mi cueva. De veras, perdonen".

Pensaron que no me causaría risa tanto desmadre. O al menos eso pensé porque el lunes ni me miraban. ¿Se habrán dado cuenta que me reí de ellos? Vaya usted a saber...

jueves, 12 de abril de 2012

¿Naturalista?...¡Puaj!

Bella mañana en la sabana. Está muy cálida y calmada esta vez. Los mosquitos pican, el sombrero de cogollo pica... y creo que, después de estar sentado en ese roñoso y destartalado jeep por más de tres miserables horas, hasta la pañoleta que compró al buhonero en el terminal y lleva en la cara para "no tragar polvo" le pican...

Ahí va el hombre. Incansable y estudioso naturalista oriundo de la capital, esta vez no llevó su acostumbrado equipo de alpinismo PROFESIONAL que compró después de su permanencia en el Auyantepui Guayanés (debió haberlo comprado antes: había comprado uno para PRINCIPIANTES que sólo tenía las sogas para escalar y los ganchos, gastó una tarjeta de cien llamando al estudio creo que hasta a su "mami" y tuvieron que bajarlo de allí en helicóptero) ni su equipo de sobrevivencia selvática cuando se metió de lleno en aquella fascinante aventura de tres meses visitando el Amazonas (¡los indios fueron claros: lo dejaron vivir de vaina y no lo quieren ver otra vez por allá, si sabe lo que le conviene! Algo habrá hecho...)

No es de por aquí. Es un foráneo que viene a j**der - perdón; quise decir investigar - la vida silvestre. No puede dejar pasar esta oportunidad de estrenar su nueva cámara digital (ésa que es hasta panorámica, ustedes saben cómo está la tecnología de loca estos días) y de pasar uno de sus tres meses de vacaciones - ¡envidia para muchos pobres diablos! - en la sabana de nuestros llanos para "entrar en contacto con la naturaleza"...

En realidad el tipo está allá porque el documental anterior fue una soberana c*g*da que le costó un realero al estudio por publicarlo (sólo para que tuviese el peor rating de la semana, por detrás de la novela y de la cadena presidencial) y tiene que hacer un documental para pagar esos cobres perdidos.

Yo, por mi parte, veo con determinada atención cómo el sujeto, previo recibimiento de los locales (se puso a tomar una cosa que nunca antes había probado llamada "cerveza" y todavía no se explica cómo terminó en su cuarto tres horas después con un fuerte ratón y con lo pantalones desabrochados), se dispone a relajarse un poco acercándose al riachuelo que está cerca de la estancia (en realidad, el tipo tomó muchas "smirnoffs" - sifrinito y "fo" el tipo - cuando salía del Nuevo Circo en Caracas rumbo a San Fernando de Apure y luego se tomó otras más antes de agarrar el ya citado mamotreto rumbo a Elorza -ESTO, APARTE DE LAS CERVEZAS QUE SE TOMÓ AHORA-, el baño de la pensión o está dañado o no hay agua o simplemente "no va a comprar empanadas desabridas que quién sabe qué carne de perro muerto le echaron ni ese queso llanero saladísimo y hediondo -¡Ay no, fo!- para poder usar esa cochinada que llaman baño", el pobre hombre se está reventando y él no tiene riñones de plomo. Así que quiere "desahogarse"en el pozo de miao detrás de donde botan la basura, lleno de gusanos y moscas verdes).

¡Ahhh....qué sabrosa la brisa de una tarde de primavera de Elorza!

El sol cae rendido ante la brillante luna que alumbra el Río Apure y el alcaraván alza el vuelo. El manto nocturno deja ver su encanto y los grillos anuncian un tranquila y hermosa exposición de estrellas y luceros.

El naturalista, lejos de maravillarse ante tan divino regalo de la naturaleza, sabe que no debe desvelarse y por tanto, tras haber llegado a la zona escogida en el monte, monta su cachivache: su "camping", sus trapos, su linterna y quién sabe cuántas porquerías citadinas más. No podía faltar su blackberry ni su NINTENDO DS para no aburrirse de noche...

Él tiene a juro qué buscar un animal al cual seguir. Quiere un cunaguaro. Y esa noche sueña que lo caza (con su cámara, porque el tipo es "ambientalista nato" y está en contra del maltrato animal. Como cangrejo, lo apoyo). Ya espera tener entre sus manos (mejor dicho en su "maquinita de hacer panorámicas) el material que lo exonerará de un posible despido del canal.

De pronto, se siente un ruido: algo está cerca de la tienda. El tipo se abriga más de la cuenta, cierra duro los ojos (con cara de estar pujando) y empieza a tararear un avemaría. Ya sea por un espíritu o un animal salvaje o, lo más común en este país, un malandro piedrero, hay que rezar...

El tipo cree lo peor. La tienda empieza a moverse y una luz lo ciega...

-"Buenas noches, ciudadano; téngase la bondad de mostrarme su identificación"

Un efectivo de la Policía Nacional, el cual rondaba por la zona...

La cosa no empeoró allí. Por suerte el tipo volvió a su tienda; pero antes, al ver que el efectivo se íba, se lleva las manos a sus "partes" y se dice:

-"Espero que esto sea sudor..."

...


Por la mañana, el hombre va. Se adentra en el monte y espera divisar alguno. En seguida lo ve. Se acerca y justo cuando lo tiene como a unos cuatros metros de distancia, el felino se va. Pensó que lo había asustado, pero en realidad era porque había visto una mapanare.

Pensó que,por haber estado cerca del felino y no de él, la serpiente en cuestión no íba a hacerle nada. Pero lo que no sabía era que...

ERA UNA EXTRAORDINARIA MAPANARE DE UNOS SIETE METROS Y, DESGRACIADAMENTE, POR UN PASO EN FALSO TRAS RESBALAR EN UN PANTANO, LA HABÍA TOCADO CON EL PIE...

El peligroso reptil no dudó en volverse a quien la había, sin querer, molestado. El tipo pegó una carrera que hasta la fecha él mismo debe creer que "ha sido la única vez que ha corrido a más de setenta kilómetros por hora".

Resguardado en un río, el tipo aprovecha para lavarse un poco. Pero lo que no sabe es que otro peligro lo acecha: LOS CAIMANES...

Debió haberse percatado que a esa hora, los caimanes tienden a refrescarse y, por mala hora, UNO ESTABA DETRÁS DE ÉL.

Apenas el tipo tuvo tiempo de escapar. Pero lo que se vió en el video fue dramáticoSólo digamos que desde entonces guarda la mitad de unos pantalones (sólo una pierna y un bolsillo) y la parte frontal de su chaleco de explorador en su escaparate personal como recuerdo de aquel día...

El tipo perdió la presa, pero tenía su recompensa: había captado con su panorámica el majestuoso animal. Además de algo de lo que le pasó con la mapanare y el caimán.

Todo íba muy bien. El hombre, con evidentes raspones (se resbaló al pisar una m**** de algún animal) producto de una caída y con la piel cubierta de llagas producto de los mosquitos (además del infernal olor a sudor y al hecho de que él es de piel sensible y no puede exponerse mucho al sol), volvía a pesar de todo triunfante y con una sonrisa en los labios. Pero como nada puede ser bueno todo el tiempo, tras volver a su tienda, la encuentra abierta, con los corotos regados, su provisión (a base de papitas, unos panes campesinos, mortadela, snickers y unas laticas de refresco que compró en el pueblo) y su DS ¡SU AMADO DS! con sendas mordidas de cunaguaro en su pantalla...

[POR RESPETO AL LECTORADO, SOBRE TODO AL MENOR DE 18 AÑOS, NO PUEDO TRANSCRIBIR TEXTUALMENTE LO QUE EL SUJETO DIJO]

Nubes tormentosas se posaron esa tarde sobre el llanero pueblo. Al regresar a la posada, con evidente cara de cansancio y algo de ira por su querido "aparatico", nuestro hombre arregla los corotos para volver a la gran ciudad...

Para completar la desgracia, cuando llegaba al Nuevo Circo, se dio cuenta que olvidó la cámara en Elorza y tuvo que devolverse. Luego de varias horas de retraso, por fin llega al estudio y estrenan el documental:

...

Tuvo, suerte...

A los directivos del canal les gustó el material, le generó expectativas a los interesados y ya se puede ver en los monitores de los aviones de Conviasa y otros servicios aéreos y sus afiliadas regionales...

-"Educativo, entretenido y con algo de humor" fueron uno de los comentarios de Daisy, la Asistenta de Producción.

Es una lástima para Erick Rafael (así se llamaba nuestro personaje) que no pudo asistir al estreno. Tras volver de Elorza, le dio una enfermedad rara (caliguevitis aguda) al pobre; y lo tienen aislado en un Centro de Salud en Las Islas Bermudas, donde todavía está y ya se está curando, gracias a Dios. Espero no le pidan que vuelva a Elorza (NI LO MENCIONEN); porque podría recaer...

El señor de la casa apaga el televisor. Yo me meto a mi cueva y sigo empacando mientras digo:

"¿Naturalista? ¡PUAJ!"

lunes, 9 de abril de 2012

Antes de partir: Mi último adiós a Raticio


Raticio:

He hecho un alto en mis diligencias por mudarme, porque sé que pronto cumplirás un año (¡CARAMBA, CHICO, PARECE MENTIRA QUE YA HA PASADO UN AÑO QUE LOCO INTENTÉ QUITARME LA VIDA METIÉNDOME BAJO LAS RUEDAS DE UNA GANDOLA!) de que ya no estás a mi lado para decirme que no lo haga, que me aguante, que algún día se mudarán de esta casa, que pase lo que pase estarás allí para cuidarme. Y bueno, como te lo prometí cuando te enfermaste una vez que te dije que te visitaría si muriese antes que yo...bueno acá estoy para cumplir con eso.

¡Qué tristeza, Raticio! Una gran tristeza me embarga el saber que después de un año sigo creyendo que te has ído de viaje a donde los tuyos en la casa que queda (o quedaba, pues no sé si se fueron tus padres tras tu partida) a dos cuadras de ésta. Una inaguantable tristeza, chico, que no he podido amainar ni siquiera viendo la mirada de tus hijitos ¡TUS HIJITOS, RATICIO, VALE; TAN BONITOS Y TAN INOCENTES! Ratoncitos que jamás verán a su padre, que crecerán sin él y que estarán a la sombra de los cachorros del perro, de los mininos del gato y de los pichoncitos de mi amiga la paloma (me dijo que estaría aquí a las seis y mira que ya son las diez ya de la noche y no ha llegado; bueno, no la culpo: debe de tener muchas cosas qué hacer también y tal vez se le olvidó). Pero en fin: ratoncitos que me dicen "tío" sin ni siquiera ser tu hermano de sangre ¡pero caramba que eramos hermanos de alma y corazón, porque hasta a tu esposa cuidé cuando estabas fuera de la casa visitando a tus padres, y hasta yo te "cantaba la zona" cuando buscabas queso y venía el gato por los corredores!


Tú, por tu parte, eras fiel amigo durante esos poquísimos tres meses que te conocí. Gran luchador, inalcanzable defensor de la paz cuando habían conflictos entre las criaturas más pequeñas del patio (yo, humildemente, me incluyo). Y por demás, gran "echador de broma" ¿Te acuerdas cómo molestábamos al perro, que le mordías la oreja y te metías "soplao" a mi cueva cuando, molesto, te perseguía? ¡Buenos tiempos! Tiempos que, cada vez que los recuerdo, me entristecen (¡como no tienes idea; no sabes cómo te apreciaba, amigo mío!) pero a la vez me fortalecen y me dan confianza porque sé que al recordarte es como si te reviviera una y otra vez. Como si siguieras a mi lado vigilando mis pasos. Pero ahora que me voy, que pronto me iré a otra casa, no sé...

...


Ya, ya sé que debes de estar molesto. Me imagino lo que me dirías si estuvieses vivo. Que no aguanté, que me rendí al último momento, que no fui lo suficientemente fuerte como para resistir esta casa y todo eso... ¡PERO RATICIO, CHICO; ENTIENDE! No pude seguir. Tal vez, si las cosas no hubiesen empeorado tras tu muerte, tal vez Y SÓLO TAL VEZ hubiese querido seguir viviendo...

¿Crees que no me duele a mí también? Aquí pasé maravillosos momentos, en sólo tres meses que fueron como mil años para mí ¡Cuántas cosas pasaron! Y sin embargo, tras ese fatídico día en que la señora te jugó esa mala pasada (bueno; no ella: el marido fue quien pagó la fumigación; pero ella fue quien se lo pidió porque ya estaba "harta de tantos bichos"), yo intenté seguir adelante: primero lo negué, pensando que era otro ratón. Hasta bromeé con eso (¡ Perdóname por eso, amigo!) creyendo que "ese Raticio sí le gusta echarme broma. Nunca aprende"...

Pero esa tarde, quien bastante aprendió fui yo...


Raticio, mi amigo. Ve esas estrellas; tan lindas ellas. Sobre todo esa grandota que se ve allá. A veces la miro y pienso que estás allá, mirándome. Tal vez debes de estar jugando dominó con todos esos que también se han ido este último año y los que se fueron hace años atrás:

Saponio: Viejo gordo baboso con un gran corazón, inmensa sabiduría y larga lengua. Me enseñó bastante: a no creer que los viejos son inútiles, que estés donde estés siempre serás lo que eres y nunca te debes avergonzar de ello, que no debes creer en todo lo que dicen (sobre todo si te lo dice un loro), que todo lo que pasa en el patio se queda en el patio y que uno "nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde"...Bastante intentó reconfortarme cuando toqué con mis macanas tu colita por última vez, y él me dijo esta última enseñanza. Ciego de bola debido a la edad, murió unas semanas después, cuando un carro lo pisó si más no me acuerdo un día domingo...

Yeminia: La gallinita clueca, muy enamorada de Gallardo. Era tan gordita y tan bonita. Ponía muchos huevos y fue excelente madre. No me gustaba su actitud frente a otros (sobre todo a mí, que me veía con repugnancia por ser un "cangrejo"), pero era buena chica: inteligente y muy pulcra. Ella murió no hace mucho, Raticio: este Jueves Santo se la comieron. No pudimos sino enterrar sus plumas, sus patas, sus vísceras y los huesos que esos caníbales dejaron (el perro y el gato estaban tan consternados que no quisieron comerse ni los huesitos de los muslos. Ellos la amaban mucho)

Gallardo El Viejo: El papá de Gallardo. Lo crió cuando éste era un pollito. No lo conocí (todavía no me había mudado). Padre severo pero bueno: le caía a picotazos si se salía del corral, lo acurrucaba bajo sus alas las noches de frío cuando las gallinas no podían hacerlos por distintos motivos y lo apartaba de la porquería que lanzaban los humanos no sólo porque era la comida del perro y del gato, sino porque "un futuro gallo no debe contaminarse de la sobra de seres inferiores". Al igual que Yeminia, también acabó en las fauces de estos trogloditas llamados "seres inferiores" la Semana Santa de hacen ya unos cinco o seis años. Gallardo, aunque fuerte y arrogante como su padre, siempre llora cuando cuenta esto.

Blanquín y Espuma: Ambos eran gato y gata, respectivamente. Tampoco los conocí. Pero me contaban que fueron los primeros gatos que llegaron cuando se mudaron, hacen ya treinta años. Eran un regalo de bienvenida por parte de los entonces vecinos... Blanquín era, como su nombre refleja, tan blanco como la leche pero era con poco pelo. Y Espuma era blanca y lanuda (parecía una motita de algodón). Siempre jugaban y eran ambos la alegría de la señora madre (muerta también) de la señora de la casa, que los mimaba y les daba su comida a base de atol. Cuando la abuela murió de una insufiencia renal (hacen como veinte años), Espuma dejó de comer: rechazaba toda comida, se ponía agresiva cuando la tocaban y no se cansaba de llorar a la sombra de esa mata que está detrás de tu tumba... Después de la quinta cría, la regalaron porque ya estaba viejita (unos diez años después) y no podía dar más gatitos (uno de ellos es el actual gato, creo que de la última camada). Murió a las pocas semanas. Y Blanquín murió de soledad: lo encontraron muerto una noche bajo la mesa de la sala...

Tulio: El perro lanudo (creo que era un pequinés) de al lado que a veces se metía por el patio y jugaba con el perro de la casa ¿Te acuerdas? Dejaba todas las matas destrozadas y las macetas por los suelos. Siempre lo echaban de la casa (la nuestra) a escobazos. Perro sarnoso y con más pulgas de cualquier otro perro que haya conocido. Murió, chico; creo que fue en Diciembre del año pasado. Parece ser que se metieron unos malandros y el perro les brincó. Sólo un tiro seco en la frente ¡Po! Y el perro quedó con los sesos regados por las paredes de la cocina. Por suerte nadie humano (de la familia), en la casa salió lastimado (se trancaron en las habitaciones) y apenas se robaron unas cositas de la cocina; pero a raíz de eso se mudaron ya comenzandito este año. A Tulio le prendieron candela en el patio. Y me dicen que a veces sale su espíritu; cosas que dicen.

Hace poco me enteré que uno de esos maleantes que atracaron la casa también murió, esta vez en un enfrentamiento con la Policía, hace ya como una semana. Creo que el mismo día que murió Yeminia, horas después...

Y así chico. Todos ellos. Si los ves, salúdamelos. Y de mi parte, diles que algún día estaré por allá, cuando estos parásitos que tengo en todo el cuerpo me terminen de matar. Me acuerdo cuando me decías que no comiera tanta ñoña porque enfermaba; y siempre me molestaba ¡Cuánta razón tenías, amigo!

Bueno, Raticio; ahora sí me voy. ¡Cónchale, si ya van a ser las once y media! Me voy no sin antes dejarte esta flor (una rosa, de las que tanto te gustaban y siempre querías robarte una de la florería del centro para tu esposa, cosa que nunca pudiste) para que jamás me olvides y tengas de mí aunque sea un recuerdo.

En paz descanses, Raticio (01 de Abril, 1996- 09 de Abril, 2011)

A un mes...o "¡SE AR**CHÓ EL CANGREJO, SEÑORES!



ADVERTENCIA: LA SIGUIENTE ENTRADA PUEDE CONTENER GIROS, LENGUAJE U OTRO TIPO DE CONTENIDO NO APROPIADO PARA MENORES DE 18 AÑOS. NIÑOS, NIÑAS, ADOLESCENTES, EVANGÉLICOS, "GENTE DEL SIGLO XIX" Y GENTE DE DIFÍCIL CRITERIO, ABSTÉNGANSE DE LEER EL SIGUIENTE CONTENIDO.

Lamento, en serio, esta tardanza de más de un mes. Me tomé unas largas vacaciones... bueh... en realidad, he tenido demasiadas ocupaciones pues pronto me mudo ¡sí, así como lo oyen, me mudo! Ya no aguanto vivir en esta m**da de casa DONDE EL MAMA***VO DE ENFRENTE (MARI*** COBARDE QUE LE TEME HASTA A SU NOVIA LA ORDEÑADORA Y HASTA SU POBRE REFLEJO EN EL ESPEJO) PONE SU F**ING MÚSICA Y EL RESTO DE LOS MALPARIDOS VECINOS NO DENUNCIAN. YA ME AR***CHA ESTA SITUACIÓN, EN SERIO.

No me gusta decir muchas vulgaridades (cosa que no es la primera vez que sucede cuando escribo por este blog), pero es que a veces detesto la hipocresía social que se vive en los barrios. Con todo respeto, los cangrejos como yo estamos acostumbrados a la m***da, pero no tanta. No critico al perro cuando se lame las b***las, ni al gato cuando se lame el c***lo, ni a las cucarachas cuando cual pend*jas huyen en cuanto prenden la luz...

-"¡NO SEAS TÚ TAN MAMAG**BO, CANGREJO HIJO DE LAS MIL P***TAS! ¡TÚ QUE COMES M***DA Y NADIE TE DICE NADA ¿CÓMO SE TE OCURRE ECHARNOS ESA V***NA AHORA?"- Me estará diciendo una de ellas ahorita...

Pero señores, yo sigo con lo mío. Lo de la mudanza, sí señor, lo vengo pensando desde Diciembre de este año que pasó hace ya raaaato...2011. Y, siguiendo con el párrafo de arriba, no me he quejado desde que llegué. Pero una cosa es calarme lo que pasa en la casa donde tengo mis cuevitas... ¡Y OTRA TOLERAR LAS C**Ñ*M*DRADAS DE GENTE DE OTRAS CASAS! Escuchando con impotencia cómo c**ñacean con una correa a Miguelito, el niño que vive al frente, porque hizo una travesura (niño al fin), o cómo Sebastián le forma esos p**ínes a la mujer y creo que hasta también la golpea (me dice Cuchita, la perrita de ellos y con la cual tengo cierta amistad, que es porque ella también se lo busca por ser tan p**ta). O cuando ella misma se los forma la más de las veces por borracho y mujeriego...

-"¡Mira, pedazo de c***madre, plasta de ma*****bo! Explícame qué car**jo significa esta marca de labios en tu camiseta! ¡Y no me vengas con esa m***da de lo del payaso porque así sí que te desc***ñeto la c***da de cabeza que tienes!"

Créanme, no digo lo que contesta porque sería ya algo "extra-adulto". Tan asquerosamente adulto, que ni yo siendo cangrejo...

O cómo ellos mismos, cuando "están de buenas" (un San Valentín o el cumpleaños de uno de ellos, o su aniversario), forman un griterío descomunal cuando "lo hacen":

-"¡AY, F***K ME HARDER, PAPI! ¡OH SÍ, PERRO MALDITO, C**Ñ DE MADRE! ¡METEMELO TODO, HIJO DE P**TA, CAB***N! ¡ANDA PAPI DALE!, ¡ACABA, ACABA! ¡AHHHHH!"

-"¡OH, SÍ PERRA! P**TA, ABRETE, QUE LO QUE TENGO ES V***GA PA' RATO, M'JA! ¡AY SUCIA! ¡OH SI, OH SI! ¡MAMI, MAMI, MAAAAAMMIIIII! YA ACABO, PERRA SUCIA...¡AHHHHH!"

Todo, acompañado de un infernal chirrido proveniente de la cama... Tan bullicioso, que hasta el perro, para colaborar con el dantesco concierto, no aguanta la picazón de la oreja y "se mete en la fiesta" ladrando y colaborando con el "revienta cacumen" de todito el vecindario...

Si no son los "tórtolos", es el vecinito de enfrente con sus cornetas. Un pedazo de manganzón (a 30 no llegará), que no puede haber santo de un fulano o que que se sacó la lotería mengano, o es la despedida de m****co de sutano o el nuevo "cuero" de perencejo sin que no saque dos mamarro de GEMINI DE 3000 WATIOS DE POTENCIA. Estéreo al fin, aunque a veces sólo suene un canal porque el otro está quemado. ¡Y C***JO QUE SÍ PONEN MÚSICA LOS MUY MA**G**BOS! No una noche, sino hasta dos. Y creo que hasta más. Lo a***cho es que los muy lamev*r**gas de los vecinos no denuncian. Es lo que me da ar**chera, perdonen que se los diga. Dicen que como son compadrazos del mafioso de turno (es tan malo que hasta la m***da que sale de sus n***gas es negra y huele a azufre. ¿No lo voy a saber yo que soy cangrejo?) nadie los denuncia, de lo contrario "terminarán bajo un puente" o abatidos en su propia casa.

Y la policía, malandra como siempre...¡BIEN, GRACIAS! ¡Esos son m***da de la misma c***da! Corruptos y drogadictos lo que hay en esos dizque cuarteles y alcabalas ya sea de equis gobernación. Ni del m***rico drogadicto ladrón actual de c***lo amarillo trocado de tricolor que manda en este c***dero de gobernación ni el amanerado habladorcito de p**ja "ojitos azules" del "CAMBUREO ROJO-ROJITO" anterior QUE DE V***NA SABE DÓNDE QUEDA ESTE PUEBLO (Soy del proceso y me caigo a macanazo con cualquier paj***o que hable mal del comandante Y EL PERRO QUE ES COMUNISTA LO SABE, pero hay que decir la verdad ¡AUTOCRÍTICA, SEÑORES!) pueden acabar con esta cuerda de sinvergüenzas que para lo único que sirven es para cerrar negocios y parquear carros ajenos...

En Diciembre mataron a un perro vecino y amigo nuestro, le volaron los sesos Y SÓLO SE LLEVARON UNAS OLLAS ¿Dónde c*r**jo estaba la policía? ¿Qué acaso no había operativo? ¿O para qué c*ño (¡maldita sea, c*r*jo, el c*ño de su maldita madre, n*j*da!) les dan ese m**dero de real y v*rga por concepto de "resguardo de la seguridad"?

Y aquel HUMMERRO... (de Hummer, unos carros más caros que dos Nissan Centra y tres Vitara juntas)... Y ESE SUELDAZO... (recordando a Honorio Torrealba, Q.E.P.D.)

Yo, por eso me voy. No tolero tampoco que los evangélicos, acá en esta casa (ahora, parece que se vino a vivir acá la hermana de la señora, que cual loca sin oficio sólo se dedica a pegarle gritos a los santos para que le busquen marío) se pongan a soltar esos berríos terminando de reventarnos lo poco que nos queda de tímpanos. Y vaya que me quedan pocos...

Pero ya, mano...

¡YA!

Ya estoy loco, harto, ar**echo y quién sabe si hasta disociado. Voy a terminar, dios no lo quiera, cortándoles sin querer la yugular al perro o la cosa que le cuelga al gallo.

Hasta el perro me dice que de tanta bulla, la v**ga se le "engurruta"...¡CÓMO SERÁ DE INFERNAL ESE RUIDO EN EL PATIO, YO QUE VIVO ENCERRADO EN UNA CUEVA!

Y es por eso (ya parezco un disco rayado) que me voy, chico. Pienso mudarme a una casa donde esté más cerca del mar (y no en este río estancado de m***da) y tal vez enamore a una jaiba...

Una vez más, perdonen mis exageradas subidas de tono y excesos de groserías. Pero entenderán lo j*d*do que es vivir en un barrio como éste.

Nos veremos entonces y les contaré cómo me ha ído. Seguiré empacando...

sábado, 4 de febrero de 2012

LO QUE TOLERO Y NO TOLERO...

Parafraseando algo que vi por la web en estos días (gracias al computador que dejaron prendido y en línea, recientemente) puedo decir algo acerca de lo que no puedo tolerar en esta casa:

Yo tolero que haya cierta privacidad (NO me acerco a la cueva que hay en el cuarto de los niños ni del cabronazo ni de la p... cuando quieren estar solos y discutir algo serio, y es poco común que esto pase).
PERO NO TOLERO QUE EL PERRO SIGA METIENDO SU HOCICO EN LA CUEVA CUANDO NO LE DAN DE COMER O SI SE SIENTE CALIGÜEVEAO CUANDO LOS NIÑOS ANDAN EN LA ESCUELA Y NO JUEGAN CON ÉL...QUE SE ACUERDE DE LO QUE LE PASÓ LA ÚLTIMA VEZ QUE SE ACERCÓ A MI CASA.

Tolero que limpien la casa por ser algo que colabora con el bienestar del hogar. PERO NO TOLERO QUE ECHEN EL AGUA SUCIA, LLENA DE LAVAN SAN Y EXCREMENTO DE RATA Y OTRAS INMUNDICIAS, EN MI CUEVA. Si quieren respeto, comiencen respetando a sus vecinos.

Tolero que la niña, sabiendo que soy cangrejo, me confunda con su diario y todas las noches (desde aquel día) me cuente lo que siente (ahora, resulta que tiene problemas en la escuela porque saben ya de lo que su padre le hace y resulta que quieren demandarlo, al fin). PERO NO TOLERO QUE META SU MANO EN MI CUEVA CUANDO QUIERO PRIVACIDAD. Debe al menos esperar a que me vea merodeando por dentro de su habitación...

Tolero que el gallo Gallardo cacaree todas las mañanas para despertarnos. Pero...¡COÑO, MANO! ¿TIENES QUE HACERLO CERCA DE MI CUEVA?

Tolero que el gato sea marico; pero no que me lo restriegue en la cara junto a su novio el perro... si van a hacer sus marramucias, háganlas en secreto, ¿Sí?

Tolero que me tomen de comemierda (¡a mucha honra!); pero eso no justifica que si no quieres más hamburguesa, si quieres que tu padre no sepa que comiste chucherías (cartón forrado de amarillo, como es como veo al Pepito) sabiendo que te hacen daño o si se descompuso la sopa porque anoche la dejaron afuera, ¡ME LA VACÍEN EN LA CUEVA (MUCHO MENOS EN LA QUE TENGO LA SALA, JUSTO DEBAJO DE SU PORTÓN)!

Y por último: tolero que los que ven el blog no les importe un pito lo que escribo; ¡PERO NO TOLERO QUE NI SIQUIERA DEJEN UN COMENTARIO!