¿Saben? Me encantan los fines de semana. Me encanta su alegría, su bochinche y sobre todo, las visitas. Lo digo porque el fin de semana pasado (justo después de escribir la
última entrada), recibí una muy grata visita: el hijo más joven de Raticio.
Muchacho al fin, le encanta todo lo que es juvenil: jugar, curiosear entre la basura, perseguir cucarachas...en otras palabras,
joder. Desde la mañana en que llegó hasta ya entrada la noche, esta joven pero adorable cría de roedor (sin duda, sacó lo mejor de su padre) cuyo nombre es Rubencito, me hizo pasar las muchas horas que pude haber pasado aburrido más pasables. No me gusta criar niños, mucho menos si no son de mi especie; pero en el caso de Rubencito, cuyo padre fue como un hermano para mí, he hecho una excepción.
El ratoncito en cuestión me ha estado preguntando tantas cosas como porqué los cangrejos necesitan tantas patas para caminar, como porqué somos tan feos, porqué el cielo es azul, porqué perros y gatos no se llevan bien, porque esto y porqué lo otro...
Y sobre todo, la pregunta que menos me gusta contestar, ¿Dónde está papá?
Menos mal que en la sala de estar de la gran casa, justo por donde pasa uno de mis túneles, hay un televisor. Y, como alivio a tantas preguntas que no puedo contestar, hay precisamente en el susodicho túnel un pequeño acceso que apunta al mágico aparato de ondas hertzianas. Precisamente estaban viendo las comiquitas los nietos de la señora y pensé que mi pequeño invitado podría ver también a través del hueco de la pared. Y para que no se sienta solo y además con el fin de cuidarlo, ví las caricaturas con él...
Voy a decirlo: las comiquitas de ahora ciertamente son una
mierda:
el peluche raro que se cree la gran vaina,
el carajito que se convierte en bicho con sólo darle un coñazo a su reloj, el eterno "San Martín" en que se ha convertido la saga de Star Trek y otras porquerías que transmite
semejante mierda que se autodenomina "sucesora de Hanna-Barbera". Pero si me pongo a analizar, pienso que el plástico televisivo de antes, que ahora tengo la oportunidad de volverlo a ver por otro
canal, resultaba creo que hasta peor. Porque fíjense lo que mostraban antes:
*HOMOSEXUALES: Tanto en los comics de ayer como los de ahora, por lo menos uno de cada diez personajes son
maricos. Lo digo así clarito y raspado. Puro gachos
maricones. Popeye es para mí el
marico más marico de los
maricos: un marino que se la pasa con otro, más fornido y con barba, todo el tiempo. Supuestamente, en el mismo barco y, en tierra, en vez de
cogerse a la cosa flaca ésa que llaman Oliva Olivo de una buena y maldita vez, ¡NO! mejor se mata a
coñazo con el tal Bluto. Yo como que sospecho que estos dos tienen un romance por allí guardaíto...
Bueno...analizándolo, esto último como que tienen más sentido porque si lo analizamos, ¿Qué pueden esperar ustedes de un poco de hombres en un barco, donde no hay mujeres y lo que hay alrededor es pura agua? ¡De pana que los parchoides tienen que aflorar!
Y esto de la
mariconería en televisión no es exclusivo de esta creación de los desaparecidos Estudios Fleischer. No; la
vaina como que se copió a lo largo de los años. Así tenemos cómo luego apareció el dúo dinámico con el tal Batman y su fiel Robin casi pega'o atrás. O tal vez hasta por delante. Siempre con una
patería este último, diciendo
vainas como: "
Santos huevos magullados, Batman; ya me duele el baticulo", "
Santos terremotos anales, Batman; no le des tan fuerte", "
Santos condones usados, Batman; ni loco voy a hacer trío con Batichica y contigo esta vez"... ¡
MIERDA,
MIERDA Y MÁS
MIERDA!.
Luego, el tal Scooby Doo y el pato de Shaggy. Siempre con el perro atrás. Y ahora, en la
nueva serie esta que le sacaron, ahora que el hippie está un poco más hombrecito y quiere hacer su vaina con la gordita Vilma, el perro pato ahora tiene celos. ¡ES QUE NO SALIMOS DE UNA CON ESTE PAR DE LOCAS!.
Y como la
patería, a lo largo de los años que siguieron, vieron cómo era más aceptables que la películas y otras comiqutas de acción, empezaron a incorporar más personales con estas características:
* Lazlo tiene a un "amigo" medio
marico él (Raj, de "Raja") que es rosado y habla todo amanerado. Además que es el que siempre anda pegadito al protagonista.
* En
Metelotodo aparecía un
carajito y su mono mascota que siempre se metían en el maletero del Max-5 ¿Haciendo qué? Vayan ustedes a saber...
* En los Edd's aparecía un personaje (Timmy, creo que así se llamaba) que hablaba medio
marico también y se comportaba como tal. ¿Ese también eras tú, Antonucci?
* Mermal, el de Garfield, es tan
marico como el protagonista. Otra cosa: A John Bonachon, chico: ¿Cuando te vas a casar de una buena vez? Ya la gente está sospechando... o por lo menos sal del clóset y líbranos de la duda...
* ¿Pablo Mármol es de veras infértil o es que es
marico y está "perdida" de Pedro Picapiedra?
* A Ash, el de Pokemón, no se le ha visto novia desde la serie original. Yo pensé que íba a "echarle los perros" a Misty, pero "el hombre de aquello na" ¿Es pato o qué? Y hablando de pato, cuidado con Brock y esa
vaina de estar limpiando y cocinando...¡CUIDADO Y NO TE CONFUNDAN!
* Hablando de anime, este género sin duda es en donde más homoparchoides aparecen. Hasta en Dragon Ball, sin contar con Los "Caballeros" del Zodíaco y la multi-
patería congénita de Naruto. ¿Se han dado cuenta que el tal CJ que aparece en esta última comiquita, si le ponen unas gafas redondas, es idéntico al
pato oficial de Los Simpsons?
Siguen muchas otros casos más de efectos negativos en las comiquitas que he visto en televisión en los 34 años que llevo como cangrejo. Seguiré hablando de este flagelo (
aunque ahora salen con eso de que "los homosexuales son gente también, que si los derechos humanos y todo eso") y también del racismo, la discriminación político-religiosa y otras cosas. Por los momentos voy a descansar un poco. Lo espero la próxima semana...
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